25 ene. 2016

Resumen del I Safari Artístico EN TIERRA DE LINCES

El pasado fin de semana ha tenido lugar, en el corazón del Parque Natural Sierra de Andújar, el I Safari Artístico EN TIERRA DE LINCES, una experiencia única y difícil de olvidar, en uno de los rincones más recónditos de la Península Ibérica, y con las especies más emblemáticas de estas sierras esperándonos para ser observadas, dibujadas y pintadas. Teníamos al lince ibérico, el águila imperial ibérica o el águila real como objetivos principales, y gracias al conocimiento del terreno de Paco Martín y a mi papel como profesor del taller de dibujo y pintura (y también, por qué no decirlo, de mi conocimiento del terreno, que para algo soy nativo de estas tierras), ese objetivo se cumplió con creces.


 Y no sólo partíamos con el objetivo de dibujar y pintar linces del natural, sino también, y sobre todo, DE AYUDAR A SU CONSERVACIÓN,  puesto que el 10% del importe recaudado en el taller servirá para seguir trabajando desde SIECE en favor de la conservación del lince ibérico y su hábitat.

Comenzamos con una ruta interpretativa para tomar contacto con el enclave natural, observar y escuchar especies del entorno y realizar avistamientos susceptibles de servirnos como modelo. El primero fue este ratonero soleándose, y aprovechamos para iniciarnos en el apunte del natural.
Busardo ratonero posado en poste eléctrico
Iniciando al grupo en la toma de apuntes del natural ante el avistamiento del ratonero.
Apunte del natural de busardo ratonero
Para ir soltando las muñecas tomamos algunos apuntes del natural de buitrones y tarabillas, y sobre todo, de un grupo de potros que retozaban en la hierba bajo una preciosa luz primaveral.  También aprovechamos para representar alguna de las vacas pardas en cuyos lomos la luz del sol parecía derramarse. Hubo tiempo de realizar observaciones destacables, como las primeras citas del año de golondrinas común y dáurica (¡un 23 de enero!), pinzón real, zorzales común, charlo y real, abubillas, escribanos trigueros, pitos ibéricos y toda clase de fringílidos y aláudidos en vuelos de cortejo, señal inequívoca de la incipiente primavera adelantada presente en estos parajes de Sierra Morena.
Rocío tomando apuntes del natural.
Los potros, de singular belleza, disfrutaban de los placeres de ser potro en tan privilegiado enclave, mientras los dibujábamos.
Apunte del natural de vaca pastando.
No faltaron tampoco los avistamientos de bóvidos y ungulados, como estos enormes grupos de muflones y ciervos (alrededor de un centenar de estos últimos) que tuvimos ocasión de observar, en un entorno que nada tiene que envidiar al Serengueti.

Grupo de ciervos

Muflones posándonos, algunos de espectacular cornamenta
También realizamos avistamientos de varias columnas de buitres negros y leonados a muy corta distancia, así como de tres águilas imperiales (dos adultos y un juvenil) que estuvieron un buen rato deleitándonos con sus vuelos y picados sobre la inmensidad de la sierra, y de las cuales aprovechamos para tomar algún apunte del natural.
 
Avistando una pareja de águilas imperiales ibéricas adultas.
Apuntes del natural de águila imperial en vuelo.
Tras un buen rato disfrutando del paisaje y de los lances de un joven de imperial con los buitres negros y leonados, nos fuimos a la finca donde íbamos a realizar la espera del lince. Antes estuve explicando aspectos de la morfología del animal a partir de los apuntes en acuarela de mi cuaderno, previo a nuestro encuentro con el gran felino.






Explicando la morfología facial del lince ibérico antes de "enfrentarnos" al placer de dibujarlo y pintarlo del natural.
Hubo tiempo de sobra para disfrutar de los vuelos de cortejo de una pareja de águilas reales, también de sobrecogernos con el enorme bando de chovas piquirrojas dándoles la batalla sobre los cielos. Y, cómo no, dibujándolas y pintándolas a placer en su posadero.



Pareja de águilas reales posándonos

Apuntes del natural de águila real
Apuntes del natural de águila real
Dándole color al águila real recién dibujada del natural
También tuvimos tiempo para pintar anfibios, pues contamos con la presencia de un ejemplar de sapo corredor que se ofreció a posarnos sin apenas moverse, para que lo pintásemos.

Al sapo corredor no le pareció mal que lo pintásemos.

Sapo corredor
Apunte de sapo corredor de Mariano, uno de los alumnos
Dándole color al corredor
El sapo de Néstor, otro de los participantes del curso.
Y para terminar, cómo no, en un Safari artístico EN TIERRA DE LINCES, no podía faltar el animal estrella, que apareció puntual a su cita, haciéndose de rogar en un primer momento, pero ofreciéndonos un espectáculo inolvidable después, durante los dos días de safari artístico.

Lince ibérico en sus dominios, todo un espectáculo

Dibujando linces del natural... Una experiencia inolvidable
Inma tomando apuntes de un lince en posición de "esfinge"
Aquí tenemos dos linces ibéricos jugueteando, mientras el grupo se deleitaba observando primero, y dibujando después...


Con los linces nos centramos en varios aspectos: el primero, DISFRUTAR de una experiencia única en el mundo, como es contemplar a uno de los felinos más amenazados del planeta en el corazón de su hábitat, lejos de las aglomeraciones de gente que se suceden en otras partes del Parque en la época de celo, en plena sintonía con la Naturaleza, y pudiendo disfrutar durante horas del comportamiento, amagos de caza, juegos, etc de varios ejemplares de lince ibérico.

En segundo lugar, nos dedicamos a intentar registrar su comportamiento, no parándonos demasiado en detalles y apostando por generar una gran cantidad de dibujos de posturas, gestos y movimientos que posteriormente nos podrán servir para crear un material más elaborado. Aquí algunos de esos apuntes tomados.
Esbozos rápidos para captar la esencia del movimiento del lince ibérico en su hábitat
Más esbozos rápidos de lince ibérico del natural

Dibujando linces
Lince ibérico posándonos.


Dibujando linces

Ambos días estuvimos dibujando linces hasta el anochecer, exprimiendo cada rayo de luz.

¿Qué harán esos ahí enfrente? Parecen contentos, me quedaré un rato aquí dejándoles que me vean...



La luna llena nos ayudó a alargar aún más nuestras observaciones, ¡y qué gustazo pintar linces bajo la luna llena!
Aquí el equipo, orgulloso del trabajo realizado. ¡Cracks!